
La Justicia condenó hoy a prisión perpetua a cinco de los siete imputados por el ataque a Carolina Píparo, la embarazada que fue asaltada y baleada en una salidera bancaria en la ciudad de La Plata.
La sentencia la dio a conocer el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de La Plata, que condenó a cinco imputados a prisión perpetua por "tentativa de homicidio y homicidio" (por la muerte del hijo de la mujer)", ocurrida hace tres años, luego de que Píparo retiró dinero de la sucursal Santander Río, situada en la intersección de las calles 7 y 42.
Los condenados fueron Carlos Moreno, de 20 años y autor material del disparo contra la embarazada; Miguel "Pimienta" Silva (43), Luciano López (20), Carlos Jordan Juárez (45) y Juan Manuel Calvimonte (25).
"El hito fundamental es el homicidio de Isidro, que ya era una persona y que solo vivió una semana", resaltó sobre el fallo el fiscal platense Marcelo Romero, quien tuvo a cargo la instrucción del hecho.
En el fallo, quien llegó al juicio como principal responsable de ser el autor del disparo, Carlos Burgos (20), resultó absuelto, al igual que Augusto Claramonte (44), al que también se lo absolvió por el beneficio de la duda, ya que no había pruebas en su contra.
Los jueces interpretaron que la muerte de Isidro, el hijo que llevaba Carolina Píparo en su vientre, fue un homicidio, ya que luego de recibir el disparo los médicos tuvieron que asistir a la mujer e inducir el parto.
Isidro nació con un peso de casi 4 kilos y a término, pero solo pudo vivir una semana, debido a las heridas recibidas durante el atraco.
"Esto fue un antes y un después de mi vida. Yo no recuerdo como era yo y toda la familia antes de esto. Estoy más que conforme con el fallo que reflejó lo que vivimos en estos dos meses, a travésde las pruebas, sobre todo el dolor que nos causaron y que nos causan", enfatizó Carolina Píparo tras la lectura de las condenas.
La mujer, quien estuvo acompañada de su esposo Juan Ignacio Buzzali y su abogado defensor Fernando Burlando, indicó: "este es el fallo que esperaba", y dijo que el dolor por la pérdida de su hijo aún "es muy grande".
"La herida no se cierra con una sentencia, ni la ausencia de Isidro, pero los culpables estaban sentados ahí", comentó la mujer.
En tanto, tras ser liberado -luego de haber estado tres años detenido- Carlos Burgos resaltó que lo que le tocó vivir fue "un infierno", luego que el tribunal lo absolviera.
"Todo esto fue un infierno para mí. Pero día a día batallé y estoy junto a mi familia disfrutándola. No estoy resentido con nadie", relató un sonriente Burgos a la salida del Tribunal Oral número 2 de La Plata.
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